24/1/11

La sustituta


¿Viste cuando no paras de pensar? Odio pensar y pensar y pensar. Tengo una radio en mi cabeza que aturde mi espíritu. Y estoy tan cansada de todo eso que me hace mal. Debería alejarme pero me enamora mas, aunque se     que no es sano, se que es peor que morir llorando. ¡Ay, Dios! ¿Por que no sigo mis propios consejos y lo dejo ir con alguien más tonta? Alguien que pueda soportar que no la quiera como se lo quiere a él, que pueda ser una sustituta sin sentimientos y que jamás se altere por alguna pequeñez importante. 
Mira que bien que me mantuvo pensando en él con una simple declaración, muy falsa... sin ninguna razón. Yo abrí mi corazón, yo dí lo que tenía para dar, yo me arriesgue pero nada logré. ¿Qué es? ¿Qué es? Un engaño premeditado. Me haz puesto tus venenos encantadores en mi sangre y me haz hecho soñar lo inimaginable, lo irreal, lo más tonto para alguien que solo quería paz. 
No buscaba amor pero lo encontré, lástima que no es el correspondido porque el dolor ha superado mi alegría. Si él supiera como me derrumbé, se disculparía y se iría. Pero no se da cuenta de lo que me hace. Es cuando él quiera o nunca. Si supiera lo que hice, se derrumbaría. Al principio no entendería la razón porque es algo que él jamás haría por alguien. Extraño porque el había jurado hacer cualquier cosa por amor. Lastima que la palabra amor esta muy mal usada ahora. Y cuando se dice en serio, ya nadie te cree.