- Cuando decidas dar algo, hazlo con alegría.
- Memoriza tu poema favorito.
- No creas en todo lo que te dicen. No dejes de creer en todo lo que te digan que es mentira.
- Cuando digas “te quiero”, demuéstralo con algún gesto.
- Cuando digas “lo siento”, mira al otro directamente a los ojos.
- Cree en el amor a primera vista.
- Cree en la antipatía a primera vista.
- No intentes hundir al otro: van los dos en el mismo barco.
- Vive apasionadamente, con todas las heridas que eso conlleva.
- Habla despacio. Y piensa rápido.
- No juzgues a una persona por sus familiares.
- Si te preguntan algo indiscreto, sonríe y di: “¿Por qué quieres saberlo?” Lo normal es que no insistan.
- Recuerda que el gran amor y las grandes conquistas requieren grandes riesgos.
- Llama por teléfono a tu madre y dile cuánto la quieres.
- Cuando te equivoques, no olvides la lección. Y corrige lo que te sea posible.
- Recuerda siempre tres cosas: el respeto por ti mismo, por los otros y por sus actos.
- No dejes que pequeñas discusiones acaben con grandes amistades.
- Cuando descuelgues el teléfono, sonríe al decir “Dígame”. El que está del otro lado de la línea lo va a notar.
- Cásate con alguien a quien le guste conversar.
- Nunca olvides de que en la vejez podemos perder muchas cosas, pero la capacidad de comunicación permanece intacta.
- Quédate solo de vez en cuando. Pero solamente de vez en cuando.
- Lee más, ve menos televisión: así resulta más fácil trasmitir a tus hijos lo que has aprendido.
- Entiende que el silencio puede ser una respuesta.
- Reza. El poder de la oración es infinito.
- Lee en las entrelineas.
- Vive una vida tal que te permita mirar hacia atrás y sonreír.
- En discusiones con personas queridas, concéntrate en el presente y no reabras las heridas del pasado.
- Cuando viajes, busca un lugar donde nadie más del grupo haya ido. Ese será tu lugar.
- Puedes tener cualquier cosa. Pero no puedes tenerlo todo.
- Recuerda que tu carácter es un espejo de tu destino.
- Aprovecha la suerte, cuando esta te favorezca.
- Si te ves obligado a disparar la flecha de la verdad, antes moja la punta en miel.
- Pide ayuda. Y aprende a reconocerla.
- Conoce todas tus reglas, e incumple algunas, en cuanto te sea posible.
- Escoge a tus amigos. Y escoge a tus enemigos: no le des a cualquiera la honra de enfrentarte.
- Cuando alguien empiece a agredirte verbalmente, no lo interrumpas. Verás que la agresión se vacía por sí misma.
Esta cadena dio vuelta el mundo
veinte veces, el coronel tal no la reenvió y perdió su empleo etc. Haz veinte
copias y repártelas, que la suerte llegará en cuatro días.