14/10/12

No dejo de pensar en lo que habré hecho mal.

Se separaron dos mundos. Han estallado pero el impacto no lo han notado. Dios mío, ¿qué sucede allí afuera? ¿Quieén se atreve a golpear la puerta en este momento? El terror de no saber que hacer me paraliza el alma, mi mundo se ha sofocado y todavia no se que habré hecho mal. Una palabra de mas, un gesto de menos. Es normal que me heche la culpa sino ¿quién perdería el orgullo? ¿Qué mundo gritaría el choque? A veces son necesarios los gritos que escondemos para saldar las cuentas pendientes, ¿a qué si?